sábado 7 de febrero de 2009

De lo difícil que es elegir

Hoy no podía dormir y me he puesto a escribir. No se si llamarlo metáfora, parábola, o qué. Pero bueno ésto es lo que salió. A buenos entendedores, sobran palabras.
Debajo os he puesto una canción. Aunque la imagen es un poco obscena, la pieza es muy bonita, escuchadla.

Luchar, Huir o Morir.

La ciudad estaba cerca. El capitán lo presentía, pues el terreno así se lo indicaba, granjas abandonadas, casas vacías, caminos desiertos... La población había corrido a guarecerse tras los muros de la urbe.

Echó un vistazo a sus tropas. Un par de escuadrones de caballería, apenas alcanzaban los doscientos jinetes; los tres regimientos de infantería, que en total no serían más de dos mil quinientos hombres y por último el malogrado batallón de artilleros, arrastrando, como buenamente podían, sus cañones. Eran unos treinta.

Treinta, pensó el capitán. Tendrían suerte si lograban arañar las defensas.



No le gustaba la situación. Ya había vivido esto antes. Algo le recordaba al desastre de Carcaudé. Allí, él no era capitán y no decidió que estratagema seguir. Simplemente cumplió órdenes. Y salió vivo de milagro. Menos mal que logró esconderse y huir pasado todo.

Fué un día soleado, los oficiales decidieron que el enemigo había sido debilitado y que debían atacar. Erraron en sus previsiones. Parte del ejército enemigo había sido dañada, pero sólo parte. El grueso de las tropas se ocultaban a los ojos de sus generales, por eso marcharon a la batalla. Cuando Carcaudé se alzó ante los ojos de los miles de soldados, muchos pensaron que ese día dormirían bajo techo en una ciudad recién conquistada. Craso error pensar tal cosa, pues según se aproximaban, el suelo empezó a temblar. A lo lejos, más allá del flanco izquierdo, se comenzaron a dibujar siluetas de jinetes en lo alto de una loma casi desarbolada, cerca de la ciudad. En cuanto aparecieron los artilleros y los infantes, el general no lo dudó, había un ejército fuera.

Ordenó retirada, los cañones comenzaron a virar mientras los jinetes se dedicaban a formar una línea defensiva para cubrir la retirada. Los hombres se empezaron a asustar. La desesperación parecía haber hecho presa en muchos, los mismos que pensaría que tendrían una noche apacible.

Llegado el momento, el general ordenó marcha en retirada, dando permiso a los artilleros para que abandonasen las piezas en beneficio de una mayor velocidad. Mientras tanto, la caballería ligera había trabado combate con algunos miembros de la avanzadilla del ejército rival. Una escaramuza sin importancia que sirvió para demostrar la superioridad del enemigo. Aún así, los enemigos se retiraron. Los jinetes no los persiguieron, no estaban tan locos.

En ese momento, después de dar un respiro a los caballos, sobrevino la hecatombe. En la loma se comenzaron a dibujar más y más equinos, que comenzaron a acercarse a una velocidad pasmosa, estaban cargando. Los superaban en mas de veinte contra uno.

A la orden de ¡sálvese quien pueda!, los oficiales, comenzaron a cabalgar entre la infantería, poniendo tierra de por medio con el enemigo, seguidos de la caballería. Como siempre, la infantería tendría la peor parte.

El capitán, infante por aquellas fechas, logró esconderse en una arboleda cercana y aguardar hasta la noche, en la que salió de la vegetación y huyó. En su viaje hacia las tierras de su ejército se encontró con compañeros de armas, la gran mayoría muertos, tendidos en el suelo, unos pocos gimiendo de dolor; y sólo otro más vivo como él. Lograron llegar a casa. De aquel día, de aquella matanza, sólo le quedan las pesadillas y un dolor en el pecho que siempre le acompaña, de cuando un caballo le pasó por encima, sin que su jinete se preocupase de si había matado o no a la víctima.



Hoy era algo parecido, pensaba el capitán mientras analizaba cada detalle de la situación. Estaba así ensimismado, cuando dos jinetes le sacaron de sus cavilaciones. Señor, dijeron, hay un ejército grande al lado de la fortificación. Parece que se ha unido a la guardia de la ciudad a la que pensábamos vencer hoy mismo, señor. No tienen mucha caballería, son lentos, aunque más poderosos. Tienen muchos más efectivos, terminó de decir el joven jinete.



El teniente del segundo escuadrón de caballería estaba allí y había oído la información. Sabía lo que pensaba el capitán, pues él había sido el otro superviviente de Carcaudé. El capitán ordenó a los exploradores que se fueran y se quedó a solas con el teniente. Sobraban las palabras. El capitán era un estratega nato, aunque no con demasiado coraje, mientras que el teniente era más impulsivo. Por eso mandaba el primero, al menos en las situaciones ordinarias.



Ambos veían tres opciones: luchar, huir o morir.



Tenían órdenes de tomar esta ciudad, si no lo hacían serían deshonrados.

Podían luchar, lo que les llevaría a una muerte casi segura. Causarían bajas en el enemigo, pero acabarían sucumbiendo. La pequeña posibilidad de vencer la veían muy remota. El capitán no era un tipo optimista.

Podían huir, quizás saliesen intactos, pues aún había una distancia considerable hasta el enemigo, aunque no era nada seguro. En ese caso no se podían demorar más. Si esperaba, el daño sería irreparable.

Por un momento, al capitán se le pasó por la mente introducir su mosquete en la boca y descerrajarse un tiro. Se le quitó rápidamente de la cabeza. Era absurdo, aunque no moriría en manos del enemigo, ni huiría para ser humillado en la capital, donde seguro le esperaría un consejo de guerra. Puede que al final de todo no estuviese tan mal...



No quería repetir lo de Carcaudé. Miró al teniente y éste no supo que decirle. Sabía que si le pedía que cargase, lo haría sin dudarlo. Pero no lo haría. Le estaría pidiendo que se sacrificase inútilmente. Si luchaban, lucharían todos juntos, hasta el último hombre. Si no, quedaba la huida... Deshonrosa, pero que le permitiría conservar la vida. Aunque posiblemente le acarrease un nuevo dolor en el pecho.



¿Qué debía hacer? El tiempo corría y toda su instrucción en la academia no le servía ahora de nada. Sólo la experiencia, sus hombres, y el teniente, que le daba seguridad. Sabía que era una seguridad ficticia, pero menos es nada.


Luchar, Huir o Morir.


"En la guerra, como en el amor, para acabar es necesario verse de cerca." N. Bonaparte.


"En la guerra, como en el amor, siempre hay uno que pierde." J.P.D.



viernes 9 de enero de 2009

Bilbo

Seguramente no sabíais de su existencia. Bilbo era un hámster ruso que tenía desde el principio de este curso, más o menos.
Era precioso. Homocigoto para el alelo recesivo "Saphire", tenía un color mucho más claro que el común de su especie. Era muy vago, y creo que debió ser el único hámster del mundo que no sabía utilizar una rueda-hámster. También era muy inteligente. Todo lo inteligente que puede ser un hámster ruso.
La noche del 5 al 6 de Enero, como si de una macabra broma se tratase, apareció muerto. Acurrucado en su nido, al ir a verlo y echar en falta su actividad, me alarmé. Al abrir la jaula y no ver su carrerilla hasta la puerta me di cuenta de lo que pasaba, no podía ser otra cosa. En algún lugar, una tijera dorada decidió que ahí debía terminar su periplo por la vida.
Alguien puede creer estúpido que un humano se encariñe con un animal de la talla de un hámster. Eso es que no ama a los animales. Si que es posible.








Para Bilbo dejo esta canción. Hace tiempo pensé que es la canción que querría que sonase en mi funeral, ahora se la presto él.



I surrender my soul
Odin hear my call
One day I'll sit beside your throne
In Valhalla's great hall
Like so many before me
I'll die with Honor and Pride
The right of a warrior
Forever to fight by your side

Send a sign, raise the sail
Wave a last goodbye
Destiny is calling
Immortality be mine

Call the witch to cast the runes
Weave a magic spell
We who die in battle are born
Not for heaven, not for hell

We are sons of Odin
The fire we burn inside
Is the legacy of warrior kings
Who reign above in the sky

I will lead the charge
My sword into the wind
Sons of Odin fight
To die and live again
Viking ships cross the sea
In cold wind and rain
Sail into the black of night
Magic stars our guiding light

Today the blood of battle
Upon my weapons will never dry
Many I'll send into the ground
Laughing as they die

We are sons of Odin
The fire we burn inside
Is the legacy of warrior kings
Who reign above in the sky

I will lead the charge
My sword into the wind
Sons of Odin fight
To die and live again
Viking ships cross the sea
In cold wind and rain
Sail into the black of night
Magic stars our guiding light

Place my body on a ship
And burn it on the sea
Let my spirit rise
Valkiries carry me
Take me to Valhalla
Where my brothers wait for me
Fires burn into the sky
My spirit will never die

I will lead the charge
My sword into the wind
Sons of Odin fight
To die and live again
Viking ships cross the sea
In cold wind and rain
Sail into the black of night
Magic stars our guiding light

viernes 2 de enero de 2009

De... jame entrar

Lo sé, no es un buen título para una entrada, pero es que ayer vi "Déjame entrar" película recomendada y facilitada por mi buen amigo Marcos en su blog "El rincón de C"

La verdad es que, no os voy a engañar, me esperaba más del filme en cuestión. Eso no la desmerece, está muy bien, y es una historia muy interesante, pero a veces idealizas algo antes de conocerlo y luego... pues resulta que no era así.

Ahora bien, no me malinterpretéis, es un peliculón, le doy un 8´75, casi sobresaliente.
Lo que más me ha gustado, sin lugar a dudas es la fotografía. Genialmente rodada, da una sensación en cierto modo terrorífica, pero sin agobiar. El retrato de la vida de un niño marginado en la escuela, en una sociedad como la nórdica, la cual no responde generalmente a los valores de compasión, amabilidad, humildad, etc... característicos de pueblos con culturas y filosofías de base cristiana o judeocristiana.
También destaco el retrato de la niña, donde explicitamente no se dice, pero el vampirismo aparece más como una carga que como una dote de la que alegrarse.
No quiero dejar de comentar lo que me gustó de la peli sin hablar de la historia "secundaria" de los hombres del bar y la mujer. Unos secundarios realmente interesantes y que le aportan más interés, si cabe, a la película.
Intuí que estará ambientada por los años ´70 u ´80, y digo intuí porque hasta ver el vinilo no lo tuve claro. En ningún momento se dice.

Ahora viene LA pega. El desarrollo del guión deja bastante que desear. Es decir, sobran silencios y faltan palabras. Alguien debió decirle al guionista que tener a dos protas en pantalla durante más de un minuto sin hablar no convierte tu película en culta, no sé si me explico. Además de que la relación entre ellos a veces parece un poco forzada. No hay imágenes de apoyo para justificar su avance en la relación, algo a lo que nos tiene acostumbrados Hollywood y que tiene su lógica.

Desde que la vi puedo decir que he desmitificado un poco la vida en los países nórdicos, así como su mentalidad. Sé que sonará paleto, pero es gente mu´ rara. No sé por qué, pero la casa, tanto de la niña como del niño, me daban escalofríos. Tanfrías e impersonales. Incluso sórdidas me atrevería a decir. No daban la sensación de ser un hogar. Véase, por otra parte, que creo que está ambientada en el pasado, quizás eso influya.

Como guinda para terminar diré que estuvo muy bien la aportación española a la película con ese Vino TINTO Español de botella(para guiris). Creo que antes que eso me bebería un Gran Duque del tirón.

jueves 18 de diciembre de 2008

De un trocito de magnificencia

Sencillamente me ha gustado, aquí os lo dejo.

lunes 8 de diciembre de 2008

De vikingos y alienígenas

Hola.
Anteayer fui con unos amigos al cine a ver Outlander. Llevaba unas expectativas bastante bajas, aún sabiendo que yo suelo ser más permisivo con este tipo de películas, pues como dije una vez, "nunca podré valorar objetivamente una película en la que salgan espadas, siempre me van a gustar un poco".
A sabiendas de que se decía que era una mierda, fuí a verla. Haciendo la media entre IMDB y FilmAffinity salía algo así como un 6´1, y como la otra opción en ese horario era Saw V, no había lugar a dudas en la elección.
No voy a destriparla, pero si diré que tiene un par de momentos en la que se hace lenta, bastantes guiños a otras películas (¿Alguien dijo "El Señor de los Anillos"?) y un guión de lo más original.
Creo que es ésto último lo que la salva. Si bien como película en sí es bastante normalita, la originalidad de guión le da ese empujón que le falta y hace que sea un peli perfectamente visionable una tarde sin nada mejor que hacer. Yo personalemnte le pongo un 7 para que tenga un notable, y si no pasará a la historia por ser una obra maestra, tampoco lo hará por lo contrario.
Debería dar un pie a un nuevo género, algo así como la Sci-Fan, jeje.
Por último diré que tarda un poco en entrar en acción, que la BSO no está nada mal y que los paisajes son muy bonitos (Cada vez tengo más ganas de viajar a la taiga)

¡Vedla y comentad!, namarië.